Con la vuelta al cole llega también uno de esos momentos del año en los que muchas familias se hacen la misma pregunta: ¿debo donar ropa de mis hijos? Después del verano toca revisar pantalones, camisetas, sudaderas, chaquetas o calzado y comprobar qué podrán seguir utilizando durante el nuevo curso.
Si alguna vez te has preguntado “¿por qué debería donar ropa de mis hijos?”, septiembre es un buen momento para hacerlo. Y este año, además, tiene todavía más sentido: en octubre vuelven las campañas de recogida de ropa usada de Mariola Solidaria, desarrolladas con centros educativos, escuelas y parroquias de diferentes puntos de España.
Donar esas prendas permite darles una nueva utilidad, favorecer una gestión responsable de los textiles y contribuir a una iniciativa solidaria que ayuda a financiar proyectos educativos de la ONG Global Humanitaria en India.

¿Por qué donar ropa de mis hijos después de la vuelta al cole?
Los niños crecen rápidamente y eso hace que muchas prendas tengan una vida útil relativamente corta dentro de una misma familia. Una chaqueta puede estar prácticamente nueva y dejar de servir de un año para otro. Lo mismo ocurre con pantalones, camisetas, sudaderas y calzado.
Por eso, la pregunta no debería ser únicamente qué necesitamos comprar para el nuevo curso, sino también qué podemos hacer con aquello que ya tenemos y no vamos a utilizar.
En lugar de convertir automáticamente estas prendas en residuos, podemos buscar alternativas que permitan aprovecharlas. Las campañas de recogida de ropa usada de Mariola Solidaria ofrecen precisamente esa posibilidad: recoger ropa y calzado usados, clasificarlos y trasladarlos posteriormente a plantas de reciclaje para su tratamiento y aprovechamiento. Parte de los beneficios obtenidos se destina después a proyectos solidarios.
Estas son cinco buenas razones para aprovechar la vuelta al cole y comenzar a preparar las prendas que ya no utilizan tus hijos.
1. Ppermite aprovechar prendas que todavía tienen valor
Que una prenda haya dejado de servir a tu hijo no significa que haya perdido automáticamente su valor.
Durante septiembre es habitual descubrir ropa prácticamente nueva que simplemente se ha quedado pequeña. Precisamente por eso, antes de desecharla merece la pena separarla y buscar una alternativa responsable.
Donar ropa de mis hijos antes de tirarla
Cambiar nuestra manera de entender la ropa usada es también una cuestión de hábitos. Frente al modelo de comprar, utilizar y desechar, podemos apostar por aprovechar durante más tiempo los recursos que ya existen.
Mariola Solidaria se encarga de recoger ropa y calzado usados y, posteriormente, separarlos, ordenarlos y clasificarlos antes de trasladarlos a plantas de reciclaje. La entidad acepta ropa y calzado usados de todo tipo dentro de sus campañas.
2. Ayuda a enseñar solidaridad desde casa
La vuelta al cole no tiene por qué consistir únicamente en preparar libros, mochilas y material escolar. También puede ser un momento perfecto para trabajar valores en familia.
Podemos involucrar a los niños en la revisión del armario y explicarles por qué vamos a separar aquello que ya no necesitan. De esta manera, entienden que desprenderse de una prenda no significa necesariamente tirarla.
Podemos convertir el proceso en una pequeña actividad familiar:
- Revisar juntos qué prendas se han quedado pequeñas o ya no utilizan
- Separar la ropa y el calzado que queremos aportar a la próxima campaña
- Explicarles qué recorrido tendrá aquello que están entregando
- Hablar sobre reciclaje, solidaridad y consumo responsable
- Llevar juntos la bolsa al centro participante cuando comience la campaña
Es una manera sencilla de conseguir que conceptos que pueden parecer abstractos se conviertan en acciones que los niños pueden ver y comprender.
3. Contribuye a proyectos educativos en India
Aquí encontramos una de las razones que mejor conecta las campañas de Mariola Solidaria con la propia vuelta al cole.
Mariola Solidaria destina parte de los beneficios obtenidos durante la gestión de la ropa y el calzado recogidos a financiar proyectos humanitarios de Global Humanitaria en India. La colaboración está vinculada al proyecto Right to Education (Derecho a la Educación), desarrollado en Bengala Occidental.
Donar ropa de mis hijos puede contribuir al derecho a la educación
Mientras nuestros hijos empiezan un nuevo curso en España, su ropa usada puede contribuir a generar recursos destinados a apoyar la educación de otros niños y niñas.
El trabajo de Global Humanitaria en India se desarrolla, entre otros lugares, en Sunderbans y Murshidabad, dos zonas de Bengala Occidental. Allí la organización desarrolla programas educativos y de desarrollo junto a su contraparte local MACHRD.
Los datos más recientes publicados por Global Humanitaria muestran la dimensión de este trabajo. En mayo de 2026, el proyecto Derecho a la Educación proporcionó apoyo educativo a 2.096 estudiantes desde preescolar hasta octavo grado. En Murshidabad, las actividades se desarrollaron durante 24 días en cinco centros educativos, mientras que en Sunderbans continuó el acompañamiento académico pese a las dificultades provocadas por las altas temperaturas.
De esta manera, la vuelta al cole conecta dos realidades: nuestros hijos comienzan sus clases mientras una acción tan sencilla como preparar la ropa que ya no utilizan puede ayudar a generar recursos para apoyar la educación en otras partes del mundo.
4. Contribuye a una gestión más responsable de los textiles
La dimensión social es fundamental, pero las campañas también permiten fomentar una forma más responsable de gestionar aquello que dejamos de utilizar.
Según explica Mariola Solidaria, tras recoger las bolsas en los centros participantes, su equipo lleva la ropa a sus instalaciones, donde se separa, ordena y clasifica. Posteriormente, el material se traslada a plantas de reciclaje para su tratamiento y para obtener el mayor rendimiento posible.
Por tanto, donar ropa de mis hijos puede formar parte de una forma diferente de entender nuestro consumo: antes de desechar, buscamos que los recursos existentes sigan teniendo utilidad.
Esto cobra todavía más sentido en septiembre, cuando las compras relacionadas con la vuelta al cole pueden llevarnos a incorporar nuevas prendas al armario. Revisar primero lo que tenemos, separar aquello que todavía sirve y preparar lo que queremos donar ayuda a introducir hábitos de consumo más conscientes en casa.
5. En octubre comienza una nueva oportunidad para colaborar con Mariola Solidaria
Septiembre es el momento de prepararnos. Octubre será el momento de actuar.
Las campañas de Mariola Solidaria se desarrollan mediante la colaboración con colegios, escuelas, parroquias y otros centros, que funcionan como puntos de recogida. Mariola Solidaria no realiza recogidas particulares a domicilio; las familias participan llevando las prendas a los puntos establecidos dentro de estas campañas.
Cómo donar ropa de mis hijos en las campañas de Mariola Solidaria
El funcionamiento es sencillo. El centro acuerda la campaña con Mariola Solidaria y recibe bolsas identificadas con su logo. Las familias pueden introducir en ellas la ropa y el calzado que quieren donar y llevarlos al centro. Posteriormente, el equipo de Mariola Solidaria acude a recoger todo el material para continuar con su clasificación y gestión.
Por eso, aunque la campaña comience en octubre, septiembre es un momento ideal para empezar a preparar las donaciones.
Si formas parte de un colegio, escuela, parroquia u otro centro y queréis participar en la próxima campaña, podéis contactar con Mariola Solidaria para solicitar información y organizar vuestra recogida.

Donar ropa de mis hijos: una pequeña decisión con un impacto mucho mayor
La vuelta al cole supone empezar una nueva etapa, recuperar rutinas y comprobar cuánto han crecido los más pequeños durante los últimos meses. Pero también puede convertirse en una oportunidad para mirar de otra manera todo aquello que dejamos atrás.
Si este septiembre te preguntas “¿qué hago para donar ropa de mis hijos que ya no utilizan?”, puedes empezar separando las prendas y el calzado que han dejado de necesitar y preparándolos para las campañas que Mariola Solidaria desarrollará con sus centros colaboradores.
El próximo mes comienza una nueva campaña de recogida. Con ella, una chaqueta que se ha quedado pequeña, unas zapatillas que ya no sirven o una sudadera olvidada en el armario pueden iniciar un nuevo recorrido.
Mariola Solidaria transforma la recogida de ropa usada en recursos que permiten colaborar con Global Humanitaria y apoyar proyectos como Derecho a la Educación en Bengala Occidental. Una conexión especialmente significativa en estas fechas: mientras nuestros hijos vuelven al colegio, aquello que ya no necesitan puede contribuir a apoyar la educación de otros niños y niñas.
